La propuesta de estas imágenes nace a partir de un diálogo con aquellas obras famosas. La búsqueda de una identidad artística es una de los cuestionamientos más grandes para los creadores, sobre todo para aquellos que van empezando y sienten la necedad de un estilo propio como los grandes maestros, pero ¿qué pasa si se les da una nueva perspectiva a aquellas obras de aquellos maestros?
“Es muy frecuente escuchar que para ser artista se debe tener un estilo propio, y a veces se cae al cuestionarse uno mismo sobre qué le falta para alcanzar el talle de aquellos idolos que se tienen y pocas veces se pregunta qué sucedería si aquel idolo tuviera una influencia personal. Por medio de la tortuga es que hago este cuestionamiento, ¿cómo serían aquellas obras y estilos que han trascendido (así como la longevidad de estos animales) si pudieran mostrarse desde otra perspectiva?»
Autorretrato de Tortu Gogh. Óleo sobre tela. 33.5×24.5 cm.
El aquelarre de tortugas. Óleo sobre tela. 42×30 cm.
El grito de tortuga. Óleo sobre tela. 50×40 cm
Góticas tortugas americanas. Óleo sobre tela. 42×31 cm
La creación de la tortuga Óleo sobre tela. 40×60 cm.
La gran ola de tortugas. Óleo sobre tela. 40×50 cm.
La tartaruga Lisa. Óleo sobre tela. 60×40 cm.
La tortuga de la perla. Óleo sobre tela. 60×40 cm.
Las tortugas amantes. Óleo sobre tela. 31×45 cm.
Tortuga navegando sobre un mar de nubes. Óleo sobre tela. 30×22 cm
Tortugas en el beso. Óleo sobre tela. 47×40 cm.
Veraneo de tortuga. Óleo sobre tela. 45×31 cm.
Impresión de tortugas al sol naciente. Óleo sobre tela. 23×30 cm